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Cuba, el voto en la ONU y el nacimiento de «elbloqueo.it»

Por Geraldina Colotti

Mientras la Asamblea General de las Naciones Unidas se pronuncia por trigésimo cuarta vez consecutiva contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba, la maquinaria de la propaganda occidental continúa produciendo cortinas de humo para justificar lo injustificable. La narrativa dominante de los grandes conglomerados mediáticos quisiera reducir la resistencia de todo un pueblo a un presunto fracaso interno, eliminando deliberadamente la naturaleza criminal y genocida de una agresión pluridecenal. Para desmontar esta mentira con la fuerza inapelable de los hechos y de los documentos oficiales desclasificados de Washington, se llevó a cabo en días pasados, en la Embajada de Cuba en Italia, la presentación del nuevo portal de contrainformación elbloqueo.it, una iniciativa militante nacida del encuentro directo y de la profunda amistad con la realidad cubana vivida en el terreno por sus tres creadores: la archivista e historiadora Lucia Nardi, el joven activista Andrea Pesce y el más veterano del grupo, Franco Spezia, cuyo mirar maduro y militante buscó transformar la indignación ante la injusticia en una herramienta permanente de lucha y contrainformación.

La movilización internacional contra el bloqueo se enfrenta cada año con el cinismo del imperialismo estadounidense, pero devuelve un mapa político y geopolítico clarísimo. Ante la condena de la abrumadora mayoría del planeta, Washington ha cerrado filas en su cadena de mando obligando a sus vasallos a un voto de abierta sumisión. En la pasada sesión fueron tan solo siete los países que optaron por alinearse para mantener el bloqueo y continuar estrangulando a los diez millones de habitantes de la isla: los Estados Unidos e «Israel» como ejecutores históricos del asedio, la Argentina de Javier Milei que vació la tradición antimperialista del país para transformarse en el gendarme de Washington en el Cono Sur, la Hungría de Viktor Orbán que fracturó el frente europeo, Ucrania y Macedonia del Norte subalternas a las directivas de la NATO, y Paraguay alineado a los dictados de la derecha continental. A estos se sumaron doce países abstenidos, pertenecientes predominantemente al área de la Europa oriental, báltica y balcánica ligada estrechamente al aparato atlantista, además de Costa Rica y Ecuador, frente a un bloque oceánico y mayoritario compuesto por más del ochenta y cinco por ciento de las naciones del mundo que denuncian el carácter criminal del bloqueo.

En las manifestaciones en curso en estas horas en Italia, los movimientos sociales, las fuerzas de la izquierda de clase y las organizaciones estudiantiles están exigiendo a gran voz al gobierno de extrema derecha de Giorgia Meloni que rompa cualquier vacilación y no ceda a los chantajes de la administración estadounidense. Italia tiene hacia Cuba una deuda de honor y de inmensa gratitud que se remonta a los momentos más oscuros de la pandemia de COVID-19, cuando los médicos y enfermeros de la brigada internacionalista Henry Reeve llegaron a Crema y Turín para salvar cientos de vidas humanas mientras la Unión Europea daba la espalda a sus propios ciudadanos.

Este patrimonio de solidaridad concreta ha continuado en los últimos años en Calabria, donde más de cuatrocientos médicos cubanos garantizan la sostenibilidad de la salud pública en los hospitales territoriales golpeados por décadas de recortes y privatizaciones. Ante las injerencias y las pesadas presiones ejercidas por Washington para exigir el regreso inmediato y la rescisión de los contratos de los profesionales de la salud caribeños, la respuesta de las comunidades y de los administradores locales fue un muro insuperable de dignidad, sintetizada en la inequívoca réplica dirigida a los funcionarios de ultramar: si Estados Unidos es capaz de enviar mañana mismo cuatrocientos médicos al territorio podríamos prescindir de ellos, de lo contrario la presencia cubana es indispensable para la vida de nuestro pueblo.

Las tensiones en el seno del Palacio de Cristal de Nueva York alcanzaron entretanto su punto culminante durante el debate general, cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, tuvo que responder con firmeza a las provocaciones y mentiras pronunciadas por el representante permanente de los Estados Unidos, Mike Waltz. Desde el podio de la Asamblea General, Waltz intentó torpemente negar la existencia del bloqueo y achacar a las autoridades cubanas la responsabilidad de las dificultades económicas y de la crisis energética de la isla, llegando a cuestionar la extraordinaria y universalmente reconocida cooperación médica internacional de Cuba y a formular acusaciones surrealistas sobre la gestión de la ayuda humanitaria.

Ante este espectáculo de arrogancia neocolonial, el jefe de la diplomacia cubana solicitó una vigorosa moción de orden, avanzando hasta el escaño de la presidencia para denunciar cómo Estados Unidos no solo miente de manera grosera y prepotente, sino que pisotea la dignidad de los Estados miembros y ofende al pueblo y al gobierno de Cuba, recordando además al representante estadounidense que permita a sus propios ciudadanos viajar libremente a la isla antes de dar lecciones de libertad. La reacción descompuesta de la delegación estadounidense, culminada en la amenaza directa y en el anuncio de represalias e incluso en la expulsión de un diplomático cubano acreditado ante la misión de la ONU, mostró de forma plástica el histerismo de un imperio que no tolera el disenso.

La voz de Cuba en la ONU y ante cualquier agresión imperialista se ha levantado con fuerza gracias al respaldo compacto de los grandes organismos multilaterales del Sur global, desde el Grupo de los 77 más China hasta el Movimiento de Países No Alineados y el ALBA-TCP, cuyos representantes reiteraron con firmeza el rechazo absoluto a las medidas coercitivas unilaterales. Es en este escenario de feroz enfrentamiento político donde el valor de elbloqueo.it asume un alcance estratégico extraordinario. Durante la presentación romana, el Embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero Aguilar, flanqueado por el Consejero Político y Segundo Jefe de Misión Damián Delgado Vázquez, rindió un conmovido y solemne homenaje a la memoria de los treinta y dos cubanos caídos el 3 de enero en Venezuela en el intento de impedir el secuestro del presidente Maduro y de la diputada Cilia Flores, su esposa, reiterando que el pueblo cubano reaccionará con la misma determinación ante cualquier ataque.

El Embajador y los creadores del sitio destacaron cómo el portal ofrece una respuesta documental basada en las propias fuentes primarias producidas por Washington, aprovechando el enorme volumen de archivos históricos y de inteligencia desclasificados de la CIA, del Departamento de Estado y de las oficinas del Congreso que Estados Unidos publica en línea. Hojear estos documentos significa poner de manifiesto la naturaleza genocida del bloqueo, a partir del afamado Memorandum Mallory de abril de 1960, en el que el subsecretario de Estado Lester Mallory recomendaba explícitamente provocar el hambre, la desesperación y el descontento económico para arrastrar al pueblo cubano al derrocamiento del gobierno.

Una línea de castigo colectivo que atraviesa las décadas, desde el decreto de Kennedy de 1962 hasta las medidas coercitivas impuestas por la administración Trump y el reciente bloqueo energético formalizado en enero de 2026, que impidió la llegada a Cuba de combustibles y de más de siete mil contenedores, secuestrados en Puerto España. Los efectos de esta guerra económica no convencional se miden dramáticamente en la piel de la población: un daño récord evaluado en más de ocho mil millones de dólares en un solo año, la mortalidad infantil elevada a niveles alarmantes, la crónica falta de trescientos fármacos esenciales de los trescientos noventa y cinco del cuadro básico, la imposibilidad de adquirir tecnologías vitales para la cardiología infantil y la oncología debido a las amenazas extraterritoriales y a las sanciones a empresas de terceros países.

Como subrayó Andrea Pesce durante la presentación del portal, la resistencia de Cuba no es solo la defensa de un baluarte antimperialista, sino la prueba de fuego de nuestra propia humanidad frente a la barbarie de un capitalismo financiero e hipertecnológico que pretende anular todo pacto social. Defender a Cuba, salir a las plazas y estudiar la verdad documental recogida en el sitio web elbloqueo.it significa, por lo tanto, luchar por la dignidad y la justicia social de la humanidad entera.

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Geraldina Colotti

Geraldina Colotti es una periodista, escritora y activista política italiana, reconocida por su extensa labor analítica sobre América Latina y su abierto apoyo a la Revolución Bolivariana en Venezuela.

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