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La disolución de las fuerzas kurdas sirias, un giro histórico

Ringo Guzman

Siria ha dado un paso importante en la recomposición de su panorama político y militar. Mazloum Abdi, jefe de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), anunció la disolución de esta poderosa coalición dominada por los kurdos, poniendo así fin a varios años de existencia de una estructura militar que había desempeñado un papel central en el noreste del país. [1]

Esta decisión constituye un punto de inflexión para los kurdos de Siria. Las FDS se habían consolidado como una de las principales fuerzas armadas del país durante la guerra civil. También habían estado en primera línea de la lucha contra la organización Estado Islámico, beneficiándose para ello de un importante apoyo militar y político de Estados Unidos: 150 millones de dólares al mes durante 11 años. [2]

Una fuerza nacida de la guerra contra el Estado Islámico

Creadas en el contexto de la guerra contra los yihadistas, las FDS habían consolidado progresivamente su control sobre una amplia parte del noreste de Siria. Su componente kurdo, principalmente procedente de las Unidades de Protección Popular (YPG), había permitido la creación de una administración autónoma en esta región. [3]

La derrota territorial del Estado Islámico, sin embargo, no había puesto fin a las tensiones. Turquía consideraba que las YPG estaban vinculadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), al que Ankara combate desde hace varias décadas. La presencia de una fuerza kurda organizada en su frontera constituía, por tanto, una fuente permanente de tensiones regionales. [4]

El fin progresivo de la autonomía kurda

La disolución anunciada por Mazloum Abdi se produce en el marco de un proceso destinado a reintegrar las instituciones y las fuerzas kurdas en el Estado sirio. [5]

En noviembre de 2025, el hombre fuerte de Damasco acordó con Trump que la protección de las instalaciones petroleras pasara del control kurdo al del Estado sirio. El PKK sirio perdió así toda utilidad para Washington y el robo del petróleo quedó de esta manera legalizado por más tiempo. [6]

Esta evolución representa un cambio considerable para la administración autónoma que se había construido en el noreste del país. Después de años durante los cuales los kurdos desarrollaron sus propias instituciones políticas, administrativas y militares, estas están ahora llamadas a integrarse en las estructuras del Estado sirio. [7]

Para las autoridades de Damasco, esta integración permite reafirmar la unidad territorial del país y la autoridad del Gobierno central. Para los responsables kurdos, constituye un compromiso destinado a preservar una parte de los logros obtenidos durante la guerra, evitando al mismo tiempo una confrontación abierta con el nuevo poder sirio. [8]

Un revés para la estrategia estadounidense

La desaparición de las FDS constituye también un importante revés para Estados Unidos. Washington había convertido a esta coalición en su principal socio local en la lucha contra el Estado Islámico y disponía, gracias a ella, de una considerable palanca política y militar en el noreste sirio. [9]

Pero esta palanca finalmente no permitió a Estados Unidos consolidar de manera duradera una arquitectura política autónoma capaz de influir en el futuro de Siria. La retirada progresiva de esta estructura muestra los límites de una estrategia basada en el apoyo a una fuerza local sin una garantía política duradera. [10]

Desde esta perspectiva, la derrota de las FDS puede considerarse un fracaso de la estrategia estadounidense: Washington pudo construir una fuerza militar eficaz contra el Estado Islámico, pero no logró transformar esta influencia militar en una relación de fuerzas política duradera. [11]

Turquía, gran beneficiaria de la nueva configuración

Por el contrario, Turquía aparece como uno de los principales beneficiarios de esta evolución. Desde hace años, Ankara se oponía al establecimiento de una entidad kurda autónoma y militarizada en su frontera meridional. [12]

La desaparición progresiva de las FDS responde así a uno de los objetivos estratégicos fundamentales de Turquía: impedir la constitución de un espacio político kurdo autónomo susceptible de reforzar al PKK o a sus organizaciones aliadas. [13]

Al mismo tiempo, el acercamiento y los acuerdos alcanzados por Ankara con potencias árabes como Arabia Saudí y Qatar contribuyen a reforzar su peso diplomático y económico en la región. Esta evolución podría permitir a Turquía afirmarse más como una potencia regional autónoma y, a largo plazo, cuestionar algunos de los tradicionales equilibrios de poder en Oriente Próximo, especialmente la influencia predominante de Israel. [14]

Sin embargo, conviene considerar esta evolución como una recomposición en curso y no como el establecimiento de una nueva hegemonía regional ya consolidada. [15]

Las otras víctimas de la derrota

El Gobierno sirio es un producto del salafismo para el cual los kurdos, alauitas, drusos, asirios, armenios, turcomanos, yazidíes, etc., deben ser perseguidos, desplazados y masacrados por ser minorías que obstaculizan la homogeneidad requerida por el patrón salafista árabe-suní. [16]

Una lección para los movimientos independentistas

El episodio sirio plantea también una cuestión más general a los movimientos independentistas y a los movimientos de liberación nacional: ¿qué puede garantizar una alianza estratégica con una gran potencia imperialista? [17]

La experiencia de las fuerzas kurdas muestra, desde esta perspectiva, los límites de una dependencia del apoyo militar y diplomático de Estados Unidos. El paraguas estadounidense permitió a las FDS disponer de una considerable potencia, pero no les garantizó la conservación de sus conquistas políticas cuando los intereses estratégicos de Washington cambiaron. Los utilizaron y los abandonaron sin el menor miramiento. [18]

Para los movimientos que cuentan con la protección de una potencia exterior, la cuestión de la autonomía estratégica sigue siendo, por tanto, fundamental. Una alianza puede proporcionar armas, protección y reconocimiento internacional; no garantiza necesariamente un proyecto político progresista a largo plazo, ni mucho menos. [19]

¿De la lucha de clases al oportunismo político?

Esta evolución también puede analizarse desde una perspectiva ideológica. El movimiento kurdo surgido del PKK se había construido históricamente alrededor de una crítica radical del capitalismo, del imperialismo y de las relaciones de clase. Con el paso del tiempo, una parte de su discurso y de su estrategia se transformó profundamente, privilegiando cada vez más la autonomía política, el pragmatismo diplomático y las alianzas internacionales. El marxismo fue sustituido por el nacionalismo burgués; aunque lo hagan con las armas, la base política e ideológica es burguesa. [20]

Esta evolución habría conducido a una contradicción importante: abandonar progresivamente una parte del proyecto revolucionario inicial para buscar la protección de potencias cuyos intereses son fundamentalmente diferentes de los del movimiento kurdo. La paradoja: ante el abandono de Estados Unidos y la agresividad de los salafistas, las FDS pidieron el paraguas de Israel. Es una deriva que demuestra hasta qué punto el abandono de los principios conduce al oportunismo, y es así como las fuerzas kurdas terminan viéndose obligadas a aceptar su reintegración en el Estado sirio. [21]

Desde esta perspectiva, el oportunismo no sería solamente una cuestión moral: se convertiría en un factor de debilitamiento político. Al sustituir progresivamente las alianzas coyunturales por una estrategia independiente, un movimiento puede terminar perdiendo una parte de su coherencia ideológica y de su capacidad para movilizarse sobre la base de un proyecto propio. [22]

Conclusión: ¿el fin de una ilusión estratégica?

La disolución de las FDS constituye, por tanto, un acontecimiento que va mucho más allá de la cuestión kurda. Marca el final de una experiencia de autonomía nacida de la guerra y revela los límites de una estrategia basada ampliamente en la protección de una potencia imperialista. [23]

Para Estados Unidos, el balance es el de una poderosa palanca militar, pero políticamente difícil de transformar en una influencia duradera. Para Turquía, se trata de un importante éxito estratégico, reforzado por la consolidación de sus relaciones con varias potencias árabes y por su creciente ambición de desempeñar un papel central en el orden regional. [24]

Para el movimiento kurdo y, más ampliamente, para los movimientos independentistas, la lección es más severa: la lealtad a una gran potencia imperialista y el recurso a su paraguas militar nunca constituyen una garantía política duradera. Cuando cambian los intereses de esa potencia, las alianzas pueden invertirse o desaparecer. [25]

Por último, la trayectoria ideológica del movimiento kurdo plantea una cuestión más profunda. El paso de un discurso históricamente marcado por el marxismo y la lucha de clases a una política basada cada vez más en el pragmatismo, las alianzas militares y la búsqueda de protecciones exteriores puede interpretarse como una forma de decadencia ideológica. Desde esta lectura crítica, el abandono progresivo de una estrategia independiente en favor de alianzas con Estados Unidos, e incluso la búsqueda de la protección de Israel, habría transformado el oportunismo táctico en dependencia estratégica. [26]

La derrota actual no sería entonces únicamente militar o diplomática. También podría entenderse como consecuencia de una descomposición política e ideológica, cuando la búsqueda inmediata de apoyos exteriores termina imponiéndose a la construcción de una fuerza autónoma capaz de defender duraderamente su propio proyecto. [27]

El eje Qatar, Turquía y Pakistán

La posible integración de Irán en este eje constituye una importante alteración de la situación internacional. Israel está dispuesto a oponerse militarmente y Siria será el escenario de este enfrentamiento; Israel, este Estado sin fronteras, encontrará finalmente un freno, desbloqueando al mismo tiempo la cuestión palestina. [28]

Durante la Guerra de Corea, el contingente turco recibió la orden de combatir hasta la muerte —y no de vencer— y así lo hizo. Sin hablar inglés, sin recibir cobertura aérea, ni abastecimiento militar ni comida; al quedarse sin balas y granadas, calaron las bayonetas y avanzaron hacia el frente para luchar hasta la muerte, sin más. Muy lejos del soldado israelí actual que viola a mujeres y mata a niños. [29]

Signos contradictorios se manifiestan en la actualidad: la derrota de Estados Unidos e Israel y el heroísmo de los pueblos de Palestina, Irán, Yemen y Líbano. [30]

Los kurdos tienen buenos ejemplos a su lado para rectificar y una nueva generación debería tomar el relevo. Estados Unidos corre hacia su propia perdición y confiar en él constituye una derrota asegurada. [31]

Bibliografía

[1] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[2] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[3] RTVE, «La alianza armada kurdosiria anuncia su disolución y facilita la unificación del nuevo Estado sirio», 26 de agosto de 2026.

[4] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[5] RTVE, «La alianza armada kurdosiria anuncia su disolución y facilita la unificación del nuevo Estado sirio», 26 de agosto de 2026.

[6] Le Monde, «Situation dans le nord-est de la Syrie, violence à l’encontre des civils et nécessité de maintenir un cessez-le-feu durable», 12 de febrero de 2026.

[7] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[8] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[9] RTVE, «La alianza armada kurdosiria anuncia su disolución y facilita la unificación del nuevo Estado sirio», 26 de agosto de 2026.

[10] Le Monde, «Situation dans le nord-est de la Syrie, violence à l’encontre des civils et nécessité de maintenir un cessez-le-feu durable», 12 de febrero de 2026.

[11] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[12] Europa Press, «Turquía destaca que la disolución de las kurdo-árabes FDS “fortalecerá la unidad interna de Siria”», 26 de agosto de 2026.

[13] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[14] El País, análisis sobre las relaciones de Turquía con las potencias regionales de Oriente Próximo, 2025-2026.

[15] Le Monde, análisis sobre la recomposición geopolítica de Oriente Próximo y Siria, 2026.

[16] Le Monde, «Situation dans le nord-est de la Syrie, violence à l’encontre des civils et nécessité de maintenir un cessez-le-feu durable», 12 de febrero de 2026.

[17] Le Monde, análisis sobre los conflictos y los movimientos de liberación nacional, 2025-2026.

[18] Le Monde, «Situation dans le nord-est de la Syrie, violence à l’encontre des civils et nécessité de maintenir un cessez-le-feu durable», 12 de febrero de 2026.

[19] Le Monde, análisis sobre la situación política de los kurdos de Siria, 2025-2026.

[20] Le Monde, artículos sobre la historia y la evolución ideológica del PKK y de Abdullah Öcalan, 2025-2026.

[21] Le Monde, análisis sobre las relaciones entre los kurdos de Siria, Israel y las potencias regionales, 2025-2026.

[22] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[23] RTVE, «La alianza armada kurdosiria anuncia su disolución y facilita la unificación del nuevo Estado sirio», 26 de agosto de 2026.

[24] Europa Press, «Turquía destaca que la disolución de las kurdo-árabes FDS “fortalecerá la unidad interna de Siria”», 26 de agosto de 2026.

[25] Le Monde, «Situation dans le nord-est de la Syrie, violence à l’encontre des civils et nécessité de maintenir un cessez-le-feu durable», 12 de febrero de 2026.

[26] Le Monde, artículos sobre Abdullah Öcalan y la evolución ideológica del movimiento kurdo, 2025-2026.

[27] El País, «Las fuerzas kurdas de Siria anuncian su disolución para integrarse en el nuevo Estado», 26 de agosto de 2026.

[28] Le Monde, análisis sobre las relaciones entre Israel, Turquía, Irán y las demás potencias regionales, 2026.

[29] Le Monde, dossiers historiques consacrés à la participation turque à la guerre de Corée.

[30] El País, análisis sobre los conflictos de Gaza, Irán, Yemen y Líbano, 2025-2026.

[31] Le Monde, análisis sobre la evolución de la política estadounidense en Oriente Próximo y el papel de las FDS, 2025-2026.

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