Convoy humanitario bosnio varado en Irak: no le permiten llegar a Palestina
Por Hindu Anderi
Un convoy palestino partió de Bosnia y Herzegovina, entró en Turquía vía Grecia y tenía previsto continuar hacia Palestina vía Irak y Jordania. Llevaba medicamentos y ayuda humanitaria, y tenía previsto donar una ambulancia a los palestinos. También quería llamar la atención de la comunidad internacional sobre la anexión de Cisjordania. Lamentablemente, debido a la presión de Israel y Jordania, el gobierno iraquí no no le permite cruzar la frontera.

La organización asegura haber completado todos los procedimientos legales, administrativos y logísticos necesarios y recalca que se trata de una misión pacífica y civil. Sin embargo, Palestine Convoy sostiene que la demora no respondería únicamente a trámites administrativos. En su declaración afirma que existen “fuertes indicios” de que presiones políticas y diplomáticas de Israel sobre países de la región estarían afectando a las iniciativas internacionales de solidaridad con Palestina.
El convoy busca continuar llevando un mensaje internacional de solidaridad con Palestina y mantener la atención sobre la situación que enfrenta la población de Gaza.
Bosnia y Herzegovina tiene una larga tradición de solidaridad con Palestina, en parte por la memoria del sitio de Sarajevo y la identificación con los pueblos bajo ocupación. En los últimos años, varias caravanas han partido desde la región, aunque muchas han enfrentado obstáculos similares.
La urgencia no es retórica. Gaza enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes: hospitales desbordados, escasez crítica de medicamentos, combustible y agua potable, y un sistema sanitario al borde del colapso total. En Cisjordania, la situación tampoco mejora: los puestos de control militar, las incursiones y la expansión de asentamientos dificultan el acceso a servicios básicos y atención médica. Cada día de retraso en la entrega de esta ayuda significa vidas que no pueden ser atendidas, pacientes que no reciben tratamiento y comunidades enteras sin suministros esenciales. La ambulancia que viaja en el convoy no es un gesto simbólico: es una herramienta concreta para salvar vidas en un territorio donde cada minuto cuenta.

